Tras dos años defendiendo la posición vecinal en el pleno, la Concejal de MOVE en Llíria, Elena Jiménez renuncia a su cargo por problemas transitorios de salud.
El Movimiento Vecinal MOVE, es un partido que se creó en las pasadas elecciones municipales para hacer llegar a los Plenos la voz de todos los vecinos de Llíria. El equipo de gobierno del PP, está centrando el foco económico del municipio en el desarrollo urbanístico de barrios y zonas industriales, sin atender la difícil situación económica de aquellos vecinos que lo tienen que pagar, llevando a muchas familias del pueblo al borde de la desesperación.
A pesar de las medidas urgentes que instauró la Generalitat Valenciana para paralizar temporalmente el frenesí urbanístico, Llíria, con 19 PAI en marcha, sigue siendo un paraíso para la burbuja urbanística.
En tan sólo 2 meses de campaña, organizada por vecinos indignados por las actuaciones del gobierno popular, estos voluntarios han logrado 737 votos y un escaño en el pleno.
Para Elena Jiménez, ocupar este escaño en un partido minoritario de la oposición, ha resultado agotador: "Es absolutamente indignante que todas las propuestas e ideas caigan en saco roto. Tenemos ganas de trabajar y muchas ideas que aportar, las de todos los vecinos, pero el PP no está abierto al debate, impone su voluntad de una manera indecente. Este partido parece haber olvidado que la política no ha de ser elitista y ha de trabajar para las personas".
En los dos años que el Movimiento Vecinal lleva en la oposición, ha planteado propuestas para lograr una mayor participación ciudadana en los Plenos, que todavía no han visto la luz, como por ejemplo, un turno de ruegos y preguntas para los ciudadanos.
También se ha presentado un modelo de urbanización sostenible, tanto económica como medioambientalmente, que ni siquiera se ha llegado a estudiar por parte de la Concejala de Urbanismo, siendo que esta propuesta ha sido promovida por la Fuctú, Federación que reúne a nada menos que 26 asociaciones de vecinos del municipio. “Trabajamos para el conjunto, trabajamos para cada uno de nuestros vecinos y somos su voz, donde no les quieren oír.”
Paralización de PAI's, mejoras en las urbanizaciones con soluciones económicas, revisión del Plan General de Ordenación Urbana, modificación de las bases generales para la adjudicación de PAI's, son tantas medidas, necesarias para mejorar la calidad de vida de los diferentes barrios de Llíria, que han sido rechazadas por el rodillo del PP, que hacen que MOVE haya decidido cambiar su planteamiento: “Hemos trabajado mucho para transmitir la voz de los ciudadanos al pleno municipal, haciendo propuestas con mucho sentido dada la situación económica actual, pero considerando que el PP rechaza sistemáticamente las peticiones vecinales, hemos decidido centrar nuestros esfuerzos en la información que recibe la ciudadanía y en lo que llevamos años haciendo: estar en la calle escuchando los problemas. Estamos cansados de la demagogia empleada en los comunicados del partido popular, y creemos que es hora de que todo el mundo conozca la verdad.” Estas son las palabras de Elena Jiménez, que añade que seguirá trabajando como voluntaria del Movimiento Vecinal como lo ha hecho hasta ahora.
En su lugar entra Mari-Cruz García Pedrero, también voluntaria del Movimiento Vecinal y anteriormente de la Federación de Urbanizaciones del Camp del Túria desde hace muchos años.
Mari-Cruz conoce perfectamente la situación de los vecinos de Llíria y aunque este nuevo cargo la tiene impresionada, indica que “quiere seguir luchando por el interés de los vecinos y trasladar cualquier queja o sugerencia que se nos haga llegar. Es importante que los ciudadanos retomemos el Poder sobre las decisiones que se toman, tanto a nivel local como a nivel nacional. Nos va nuestro futuro en ello.”

